Turmalina es una piedra preciosa que pertenece a la familia del circonio y cristaliza en forma romboédrica, lo que le confiere la característica natural de la flauta y su sección triangular. Su nombre proviene de la palabra cingalesa (Sri Lanka) “thoramalli” que significa “piedras de colores mixtos” precisamente debido a la combinación de piedras de colores que presenta.
La principal propiedad que distingue a la Turmalina es la de ser conocida como un poderoso canal de energía, siendo por ello recomendada en tratamientos para mejorar los estados de tristeza y depresión, así como para mejorar la autocomprensión y la autoconfianza.
El colchón TurmaGraf es sometido a un tratamiento con partículas de turmalina, un mineral con propiedades piroelétricas y piezoelétricas, responsables de la emisión de iones negativos o aniones beneficiosos, que mejoran la calidad de vida. Gracias a este innovador proceso es posible reducir la concentración de iones positivos, presentes en la radiación electromagnética generada por la contaminación ambiental y perjudicial para nuestra salud. De esta forma, se genera un ambiente relajante que favorece el descanso y aumenta la calidad del sueño. Otro aspecto a destacar son sus efectos beneficiosos en la piel, los huesos y las articulaciones. Ayuda a prevenir dolores de cabeza, depresiones, irritabilidad, insomnio, migrañas y enfermedades respiratorias
El Grafeno, comúnmente denominado “el material del futuro” es un material que, por sí solo combina y acumula un gran número de propiedades que no se dan juntas en la naturaleza en ningún otro material, esto significa que si aplicamos grafeno a cualquier superficie, mejorará el 100% de sus condiciones iniciales.
Las principales propiedades del Grafeno son su elevada conductividad térmica y eléctrica. Alta elasticidad (deformable). Alta dureza (resistencia a ser rayado). Alta resistencia. Alta densidad.
El colchón TurmaGraf incorpora nanofibras de grafeno en la capa viscoelástica. Con su aplicación conseguimos que el flujo térmico se multiplique por mil, lo que se traduce en un agradable descanso sin interrupciones debidas a la acumulación de calor. Además, este material es hidrofóbico, por lo tanto, proporciona la capacidad de repeler líquidos, evitando así la humedad y, en consecuencia, la proliferación de bacterias y ácaros. Además del uso del grafeno, nos beneficiamos de su efecto ionizante, este efecto es responsable de la liberación de energía estática de nuestro cuerpo mientras dormimos.

